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Introduccion: 

Para proteger al trabajador al desempeñar operaciones de soldadura hay que comprender los peligros involucrados y las medidas correctas para controlarlos.

Pie de Foto: 

La exposición al humo de la soldadura puede tener efectos a corto y largo plazo.
En esta oportunidad hablaremos de un riesgo especifico como los son los gases y vapores, agentes con la capacidad de generar graves daños sobre la salud. 

El vapor de la soldadura es una mezcla de partículas muy finas y gases, con muchas sustancias como el cromo, níquel, arsénico, asbesto, manganeso, sílice, berilio, cadmio, óxidos de nitrógeno, fosgeno, acroleína, compuestos de flúor, monóxido de carbono, cobalto, cobre, plomo, ozono o selenio que pueden ser sumamente tóxicas. Generalmente los vapores y gases de la soldadura vienen de:
 
  • El material base siendo soldado o el material de relleno que se usa. 
  • Los revestimientos y pinturas en el metal siendo soldado o los revestimientos en el electrodo.
  • Gases de blindaje suministrados de cilindros. 
  • Reacciones químicas que resultan de la acción de luz ultravioleta del arco y calor. 
  • El proceso y materiales usados. 
  • Contaminantes en el aire, por ejemplo, vapores de limpiadores y disolventes.
 
Los componentes individuales del vapor de la soldadura pueden afectar casi cualquier parte del cuerpo, incluyendo los pulmones, corazón, riñones y sistema nervioso central. La exposición al humo de la soldadura puede tener efectos a corto y largo plazo.

Efectos sobre la salud a corto plazo (agudos) 
 
  • La exposición a gases metálicos (tales como zinc, magnesio, cobre, y óxido de cobre) puede causar fiebre de gas metálico. Los síntomas de la fiebre de gas metálico pueden ocurrir 4 a 12 horas después de la exposición, e incluyen escalofríos, sed, fiebre, dolores musculares, dolor del pecho, tos, dificultad en respirar, cansancio, náusea y un sabor metálico en la boca. 
  • El humo de la soldadura también puede irritar los ojos, nariz, pecho y tracto respiratorio y causar tos, dificultad en respirar, falta de aliento, bronquitis, edema pulmonar (líquido en los pulmones) y neumonitis (inflamación de los pulmones). Efectos gastrointestinales tales como náuseas, pérdida de apetito, vómitos, calambres y digestión lenta también han sido asociados con la soldadura.
  • Algunos componentes como el cadmio pueden ser mortales en corto tiempo. Gases secundarios despedidos por el proceso de soldar también pueden ser sumamente peligrosos. Por ejemplo, la radiación ultravioleta despedida al soldar reacciona con oxígeno y nitrógeno en el aire para formar ozono y óxidos de nitrógeno. Estos gases son mortales en dosis altas y también pueden causar irritación de la nariz, garganta y enfermedades serias de los pulmones.
  • Los rayos ultravioletas despedidos por la soldadura pueden también reaccionar con disolventes de hidrocarbonos clorados para formar gas fosgeno. Hasta una cantidad muy pequeña de fosegeno puede ser mortal, aunque los primeros síntomas de exposición – mareos, escalofríos y tos – generalmente tardan 5 o 6 horas en presentarse. 
     
 
Efectos sobre la salud a largo plazo (crónico)
 
  • Estudios han demostrado que los soldadores corren un riesgo aumentado de cáncer del pulmón y posiblemente cáncer de laringe y del tracto urinario. Estas investigaciones no son sorprendentes en vista de las grandes cantidades de sustancias tóxicas en el humo de la soldadura incluyendo los agentes carcinógenos tales como el cadmio, níquel, berilio, cromo y arsénico. 
  • Los soldadores también pueden experimentar una variedad de problemas respiratorios crónicos, incluyendo bronquitis, asma, neumonía, enfisema, neumoconiosis (se refiere a enfermedades relacionadas al polvo), capacidad disminuida de los pulmones, silicosis (causado por exposición al sílice) y siderosis (una enfermedad causada por polvo de óxido de hierro en los pulmones).
  • Otros problemas de salud que parecen ser relacionados a la soldadura incluyen: enfermedades del corazón, de la piel, pérdida de audición, gastritis crónica (inflamación del estómago), gastroduodenitis (inflamación del estómago e intestino delgado) y úlceras del estómago e intestino delgado. Los soldadores expuestos a metales pesados tales como el cromo y el níquel también han experimentado daño a los riñones.
 
 
Reducir los peligros es fundamental

Antes de comenzar un trabajo de soldadura, es importante identificar los peligros de ese trabajo en particular. Éstos dependerán del tipo de soldadura, los materiales (metales bases, revestimientos, electrodos) y las condiciones ambientales (al aire libre o en un espacio reducido, por ejemplo). 

Después de identificar el peligro deben implementarse controles apropiados, usando ventilación para sacar vapores y gases perjudiciales. En este caso, la ventilación de escape local, que saca vapores y gases en el punto de origen, es el método más eficaz. Esto se puede hacer con un recinto parcial, tal como una mesa de trabajo ventilada, o con campanas ubicadas tan cerca como sea posible al punto de soldar. Los sistemas de ventilación deben limpiarse y mantenerse con frecuencia. La ventilación global puede ayudar en complementar a la ventilación de escape local.

Otro aspecto a contemplar es el Equipo de Protección Personal, que debe siempre usarse junto con, pero nunca en vez de, los controles de ingeniería y prácticas seguras de trabajo. Los respiradores por ejemplo, tienen que ser específicos al trabajo, ajustados, limpiados, guardados y mantenidos de acuerdo con el estándar de la OSHA sobre estos equipos. 
 
Adicionalmente, los trabajadores tienen que recibir capacitación sobre el uso correcto de los respiradores. El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), recomienda que se usen respiradores cuando un carcinógeno (agente que causa cáncer) esté presente en cualquier concentración detectable, o si están presentes otras condiciones que tal vez representen peligro inmediato a la vida o la salud. Un aparato auto-contenido de respirar debe usarse al soldar en espacios reducidos debido a que la acción de soldar puede reducir la concentración de oxígeno en el aire.

Fuente: Programa de Seguridad sobre los Peligros de la Soldadura /Departamento de Seguros de Texas
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